sábado, 6 de mayo de 2017

"Maribel".(IV/3+/M5). Peña Telera. Mayo 2017



Le tenía muchas ganas al Maribel. No sé muy bien por qué, tal vez porque fue el primero de los corredores de Telera del que oí hablar, sabía de sus condiciones cambiantes, de su dificultad, pero creo que me quedaba corto. Ahora me siento un poco derrotado por él...
El caso es que siendo primeros de mayo se comenta que hay buenas condiciones en Patacua y han salido unos días fríos, parece que una ventana de buen tiempo nos dará una oportunidad. Y allá vamos. Xabi y yo. Buena amistad que empezó en enero cuando coincidimos bajando de la Gran Diagonal, también en nuestra Telera de hoy.
Son las 6 cuando nos ponemos en marcha, una plácida y despejada mañana nos permite contemplar en todo su esplendor el paredón norte de esta bella montaña.
Nos equipamos al inicio del cono y a muy buen ritmo vamos hacia nuestro objetivo. El cielo se ha tornado gris y comienza a nevar, esto no estaba en el guión pero ni nos planteamos darnos la vuelta. Ganamos metros e inclinacion, superamos sin cuerda un primer resalte en hielo de un par de metros e inmediatamente hacemos reunión al pie de una cascada de unos 6 metros casi en la vertical que me parece asequible.

Primer resaltillo.

En la R0.

Voy a por ella. Progreso bien, meto dos buenos tornillos y cuando me falta un paso para llegar arriba, mi mano derecha no responde, he perdido energía desliando los pulpos de una cinta y no tengo otra que bajarme. Más difícil que salir por arriba probablemente, pero sin necesidad de tirar de brazo y sin asumir riesgo. Destrepo lo trepado protegido por los dos tornillos, agacho las orejas y le doy el turno a mi compa que sale airoso con soltura sobre la línea ya marcada.

Entrando a la cascada.

A un paso de salir.....Y a punto de bajar.

Remonta el corredor a 50° que sigue a la cascada y monta reunión a la izquierda antes de un nuevo resalte. El brazo vuelve a ser mío y subo sin problema con la cuerda por encima.
Nieva con ganas y el corredor está más cargado de lo que nos gustaría. Le da de nuevo Xabi al L2, el resalte es "raro", un diedro con nieve inconsistente, pero se deja hacer, otra rampa a 50° y nueva reunión a la izquierda. En las tres reuniones hemos encontrado un clavo que hemos reforzado con un friend o un fisurero.
Voy a la faena, apuro los 60 metros de cuerda en una sucesión de 3 resaltes cortos, de unos dos metros cada uno, en buen hielo, se suele reseñar como dos largos pero me da justo para llegar bajo el bloque empotrado y hacer reunión con dos clavos que triangulo con un fisurero.

Primer resalte del tercer largo.

El bloque de presenta agresivo, nieve inconsistente abajo y poco o nada para pinchar arriba. Xabi se emplea a fondo abriendo mucho mucho la pierna izquierda y gancheando en roca primero para llegar al fino hielo de arriba después, monta reunión unos cuantos metros por encima, a la derecha del corredor, y le doy al asunto. No es fácil la verdad, no veo forma de salir del desplome hasta que apurando toda la curvatura del Nomic logro pinchar arriba en un trocito de hielo que parece fiable, crampón derecho a roca lisa, abro a la izquierda todo lo que puedo el otro para apoyarlo en oposición en la pared, y con un arreón, salgo a la nieve. Rampa muy cargada, demasiado cargada.
Tras la reunión pequeña travesía para volver a la vertical del corredor y le entra Xabi al último resalte, una chimenea helada donde se disfruta de lo lindo haciendo oposición con la espalda en roca y gancheando en las estalactitas de hielo. Mejor ganchear que pinchar, pues es hielo transparente y quebradizo. Arriba, una capa de un par de centímetros de hielo más blanco, permite salir tratándolo con delicadeza. Superado, reunión a la derecha con la salida ya a la vista.

Saliendo a la rampa final.

Me cede mi compa el honor y hago el largo final por una rampa que no supera los 60° y que salva por la derecha la cornisa.
Sigue nevando así que sin tregua nos vamos a buscar la Y griega para bajar. Destrepamos hasta el primer rápel y vamos para abajo. Llegados a la cueva donde esta la instalación para el segundo somos incapaces de recuperar las cuerdas, Xabi ha de subir unos metros para deshacer el entuerto.

En la cueva del segundo rápel.

Hacemos el segundo rápel mientras parece que deja de nevar. Un enorme alud ha roto el corredor y ha dejado tramos más inclinados de lo normal, así que destrepamos con cuidado de cara a la pared. Recuperada la pendiente habitual, bajamos sobre nuestras huellas de subida hasta donde termina la nieve.
Nos queda un plácido paseo hasta el coche, hemos regresado a la primavera tras unas horas metidos en el invierno.
Gran escalada sí, pero me queda un largo viaje dándole vueltas al asunto de la primera cascada....No me siento tan satisfecho como otras veces, sin embargo la compañía ha sido genial y hemos luchado de tú a tú con una montaña invernal y un tanto ostil. Tenía ella su día malo. Y yo el mío. Pero seguiremos tan amigos, que estás batallas forman parte de una relación.

sábado, 22 de abril de 2017

"Elixir de la Suerte". (III/2+/M3). Peña Ubiña. Abril 2017



Esta temporada, la Cordillera no vive buenos momentos en cuanto a nieve y un abril cálido está dándole la puntilla, aún así la Noroeste de Ubiña es de naturaleza fría y esta semana ha habido buenas heladas. Probaremos suerte y buscaremos el elixir, nos vamos Paco y yo a Elixir de la Suerte.
Cómodo viaje desde Burgos y, antes de las siete, con la primera luz del amanecer, estamos en marcha hacia la pared. Huele a primavera y Ubiña se muestra estival, pero la línea de la vía, salvo en el primer resalte, parece completamente formada.
Nos ponemos el material antes de la primera pala de nieve y entramos en ella. En un instante la montaña cambia de cara, aparece la agreste Ubiña invernal, con su nieve dura como la piedra entre roca rota.
Progresamos sin cuerda alternando el corredor y pequeños resaltes de mixto hasta la base del que, desde abajo, se veía como único tramo seco. Son 6 metros de III+ pegados al muro de la derecha. Decidimos hacer las cosas bien, montamos reunión con dos friends, y me dispongo a entrarle.

L1: 40m, M3, 60°.
Salgo de la nieve y echo un piolet al arnés, meto un friend a la derecha y me subo a la roca, nada para traccionar con el otro piolet ni en hielo ni en roca, meto el C3 de Camalot a la izquierda y, con la mano en oposición sobre el muro de la derecha, doy otro paso, chapo el único clavo que veremos en la vía, es de los tiempos de su apertura, pero me hace ilusión que esté ahí y no quiero hacerle un feo, abro la pierna izquierda a una mínima repisa y otro paso hacia arriba me permite pinchar en la durísima nieve de la salida. Superado el asunto, tiro por un corredor de 50°, en diagonal hacia la izquierda, hasta el hombro que delimita la canal, donde hago reunión lazando una roca.

L2: 60m, 2+, M2.
Sale Paco con todo y progresa por un bonito corredor que alterna nieve dura a 55° con pequeños pasajes de hielo y mixto. Empieza protegiendo con un clavo, luego un tornillo que entra perfecto en buen hielo, otro clavo, y por último un friend. Monta reunión a la izquierda con dos friends apurando los 60 metros de cuerda.

Paco metiendo un clavo.

L3: 20m, 60°.
Salgo por nieve durísima a 60° y sin darme casi cuenta llegó al hombro que da inicio a la travesía. Monto reunión lazando un gran bloque y recupero a Paco.

En el mini L3.

Otra perspectiva.

Tenemos ante nosotros la travesía hacia la izquierda que da paso a la segunda parte de la vía, guardamos la cuerda y nos vamos para allá. Nieve durísima, sin huella y con un patio que para qué, así que de cara a la pared y con los cinco sentidos, que aquí no cabe el más mínimo error. A Paco le divierten estas cosas, a mi no tanto.

Travesía.

Por fin enfilamos de nuevo hacia arriba. Precioso y largo corredor, con mucho ambiente, y una nieve perfecta que nos hace disfrutar como enanos, su dureza permite clavar piolets y puntas de crampones con total seguridad y ya no sacaremos la cuerda.

A mitad del segundo corredor.

En la parte final encontramos un par de resaltillos juguetones de buen hielo, tras superarlos salimos todo contentos a la pelada arista.

Último resalte.

Nos recibe de nuevo la Ubiña estival, amable, cálida y rocosa, la que nos acompañó hace unas horas en la aproximación. Es amable, pero se cobrará el tributo de hacernos bajar con una mochila de las gordas y unas botas de madera por sus interminables pedreras sureñas.
Gran día y gran compañía.

lunes, 3 de abril de 2017

Aperturas. "Martina".(IV/2+/M3) y "Eva".( IV/3+). Canales Oscuras. Abril 2017



Todos sabemos que las mejores escaladas en hielo se dan en caras nortes, todos sabemos que las inexploradas Canales Oscuras de Gredos están en su vertiente sur. Pero muy pocos se han parado a pensar, Raúl por supuesto sí, que algunas de esas vertiginosas gargantas rotan en sentido horario al acercarse al cresterío, y en esa rotación forman paredes heladas de orientación noroeste e incluso norte. Y es por ello que, aunque abril tiñe los valles gredenses de tibia primavera, ahí arriba el invierno se resiste a marchar, y sí, hay hielo, hielo del bueno....

Amanece mientras avanzamos a toda velocidad por nieve muy dura a la sombra del Puntal de los Lobos primero, y sobre las cornisas del Belesar después. Desde la Portilla de las Cinco Lagunas descendemos con cuidado por una empinada canal y luego remontamos una pala a 50° hasta la base del que hemos fijado como nuestro objetivo, una línea entre dos espolones que, con orientación noroeste, parece completamente formada, y que se alza, rectilínea, hasta el primer cuchillar en orden oeste-este que se desgaja hacia el sur desde el Cuchillar de Ballesteros hacia la Garganta Tejea.

Primer objetivo. Detrás, el que sin saberlo, será el segundo.
En detalle.

L1: Raúl al lío. Comienza en un resalte mixto bastante vertical, con hielo fino pero suficiente, que desemboca en un corredor a 55°, a mitad del cual se hace reunión en la pared izquierda. 60 metros, 2+, M3.
R0, protección y R1 con friends.

Primeros pasos del L1.

L2: Me toca abrir. Continúa el corredor hasta un resalte en hielo a 65°, una vez superado, reunión también a la izquierda a mitad de otro corredor como el primero. Mismo material que en el L1. 55 metros. 2+
L3: Corredor de nieve dura y hielo a 55° con algún tramo a 60°. Raúl protege con friends y hace reunión lazando un bloque. 60 metros.
L4: Resalte en hielo quebradizo a 65°-70° que protejo con friends, con dos de ellos monto la reunión, nada más superar el resalte y también en la pared izquierda. 55 metros. 2+
L5: Raúl gana la arista sin más complicaciones por una rampa a 50°. 30 metros.

Es salir de la vía y a los dos se nos van los ojos al mismo sitio. Al escalar hemos descorrido el telón y la escena muestra una elegante línea orientada al norte, vestida de hielo, y que alcanza la arista del segundo cuchillar en sentido oeste-este que se descuelga del cuchillar principal, el de Ballesteros, hacia la sureña Garganta Tejea. No hay mucho que pensar ni decir, los días son ya largos y estamos fuertes. A ello.

Se abre el telón.

Descendemos unos metros en ligero flanqueo y de nuevo hacia arriba por una empinada pala (50°) hasta el comienzo de la nueva aventura. Montamos la R0 con un friend a cañón.

L1: estética y larga lengua de hielo en perfecto estado, 75° de inclinación, que se deja proteger con friends, y que resuelve Raúl con soltura. Sigue en una rampa de hielo a 55° hasta apurar la totalidad de la cuerda. Reunión con friends a la izquierda. 60 metros. 3+

Comienzo del L1.

Saliendo de la primera gulot.

L2: voy yo, sigue el hielo a 60°-65° hasta un resalte de unos 4 metros a 85° en el que he de apretar de lo lindo. Protejo con lo de siempre, 3 friends en fisuras perfectas que la Naturaleza ha creado para nuestra diversión, y monto reunión a la izquierda, sobre una repisa, lazando un bloque. 50 m. 3+.

Protegiendo.
En el resalte.

Otra perspectiva.

L3: Largo corredor a 50°-60° con un corto resalte en su mitad. Progresamos en ensamble con seguros intermedios hasta salir a la arista. Unos 120 metros, 90 hasta la arista.

Arista.

Impresionante está segunda vía del día y con una calidad del hielo excepcional.

Recogemos el material y ganamos el Cuchillar de Ballesteros.

El Almanzor por testigo.

Ya por la vertiente del circo, flanqueamos hasta El Venteadero. Desde allí sólo nos queda buscar nuestras huellas de subida para regresar al punto de partida. Hemos aproximado rápido, hemos escalado rápido y hemos vuelto como motos.
Gran jornada alpina, con 460 metros de escalada en total, de esas en las que de entrada todo está abierto y se elige sobre la marcha, y todo ello en el marco de un entorno alejado y salvaje. Sin nada y sin nadie, montaña en estado puro.

Datos de las vías:
- "Martina". 260m. IV/2+/M3
- "Eva". 200m. IV/3+
Nota: al estar más alta la segunda que la primera se pueden enlazar en ese orden haciendo un flanqueo descendente de poco más de 100 m. de desnivel.

Croquis de las vías y su enlace:






domingo, 19 de marzo de 2017

"Elena". (IV/3/M4+). Peña Telera. Marzo 2017



A pesar del palizón de ayer, a las 5 estamos de nuevo subiendo por la pista que nos aproxima a un nuevo objetivo: corredor Elena, en el sector oriental de la pared.
Tras bordear por su derecha el Ibón de Piedrafita, ascendemos por la vía normal de Telera, para luego desviarnos, de nuevo a la derecha, buscando el cono de deyección del corredor.

Elena a la izquierda y Watade a la derecha.

Primer plano de nuestro objetivo.

Esta vez somos los primeros y montamos la R0 con un friend y un fisurero junto a la rimaya derecha de la pared. Será Paco quien abra el primer largo. Comienza alternando hielo y un pequeño bloque, para luego encajonarse en una estrecha chimenea donde, para progresar, hay que abrir pies a la derecha y hacer oposición en la pared izquierda. Los piolets ayudan en alguna mancha de hielo y, opcionalmente, para traccionar en fisuras. Hay un par de clavos y un friend atascado que facilitan la protección. Se accede así a una rampa de nieve-hielo a 65°, que lleva a la reunión bajo el gran bloque empotrado. Se monta ésta triangulando dos friends y un piolet anclado en la nieve.

Inicio de la escalada.

R1.

Le doy al segundo. Supero el bloque por su derecha con los piolets en el arnés y metiendo la punta de los crampones en mínimas regletas, chapo un clavo, me calzo los guantes, saco los piolets y logro traccionar en el hielo de arriba para superar el paso, pues los crampones solo sirven de apoyo en la roca lisa y vertical del bloque. Superado, progreso por una rampa de nieve que da a un resalte en hielo de 4 metros, de nuevo nieve y, apurando los 60 metros de cuerda, hago reunión en la pared de la izquierda con 3 friends colocados a lo largo de una única fisura. Un cordino, en un viejo clavo anclado también a la pared izquierda, como único seguro intermedio, justo antes del resalte.

Desde la R2.

Tercer largo. Resalte mixto a 70° al que se accede donde finaliza la rampa de nieve. Paco mete un buen tornillo en el hielo de su inicio. La gulot permite traccionar en hielo y proteger en roca. Hay dos clavos en la parte central, un fisurero y un tricam completan su cosido. Reunión justo tras superarla, con un friend, un fisurero y un piolet, a la izquierda de la línea.

Resalte del tercer largo.


R3.

Hago un pequeño cuarto largo como trámite para salir de las dificultades y monto reunión a la derecha con un friend y un fisurero. Desde ahí, alcanzamos la salida ya desencordados.
El corredor nos resulta más exigente de lo esperado y muy estético. Casi cinco horas metidos en él.
Con el Paso Horizontal por testigo, recogemos el material y comemos algo.
La bajada es rápida y cómoda por la canal de Cachivirizas y poco más tarde de las tres estamos en el coche, en buen horario para afrontar el viaje de vuelta a casa.
Gran fin de semana de monte y buena compañía. ¡Cuánta paciencia la de Paco para acceder a los madrugones que le propongo!

sábado, 18 de marzo de 2017

"María José Aller". (IV/3+/M4). Peña Telera. Marzo 2017


Tras dos findes de mala meteo se presenta uno radiante, las condiciones en Telera, las piadas, las dan como buenas, no hay duda, salimos de trabajar el viernes y Paco y yo nos vamos para allá.
A las 4 y media del sábado, a pesar de haber estado casi media hora retenidos en un control policial, nos ponemos en camino hacia el paredón de la Sierra de Patacua. Frontales por doquier, a ver cómo se reparte el pastel, nosotros enfilamos hacia el María José Aller, pero estamos abiertos a otras posibilidades.
Ya con luz vemos una cordada que ha entrado antes que nosotros, asumimos el riesgo y vamos al lío.

Vamos entrando al corredor.

Largo cono de entrada a 45° que nos lleva al primer obstáculo serio, una cascada de 6 metros a 80°. Sacamos cuerda, montamos reunión con dos friends, y con todo colgado del arnés, me voy a por ella.
Hielo algo estalladizo pero bueno para progresar, al menos en la parte central, la más tiesa, pero la que me da más confianza, un par de tornillos que entran con solvencia y para arriba con un buen calentón, después rampa a 60° hasta que monto reunión a la izquierda sobre 2 clavos que veo bien puestos en una especie de cuevita. He tenido suerte pues es llegar y empezar un bombardeo de piedras que tira la cordada de arriba y que provoca pequeñas coladas de nieve y hielo.

Cascada.

Progresando.

Últimos pasos antes de salir.

Sale Paco con peor suerte, recibe la ducha en plena cascada y no puede disfrutar de ella como hubiera querido. Es lo que tiene no haber entrado los primeros.
Le doy, de nuevo de primero, al segundo largo: resalte mixto a la derecha de un bloque empotrado, unos 70°, se deja hacer bien pero no veo nada para proteger salvo una viejísima argolla en su mitad; poco hielo para tornillos y ni una fisura, despliego 45 metros de cuerda con ese único seguro y monto reunión a la derecha con dos friends. Recupero a Paco que ya viene con mejor cara y guardamos la cuerda.

Único seguro del largo.

Hacemos una buena tirada sin ella por un corredor a unos 50° con muy buenas condiciones de nieve y enorme ambiente, hasta llegar a la cueva que precede al muro final, éste se presenta sorprendentemente seco, va a haber que lucharlo. Montamos una super reunión con un clavo universal que dejamos ahí puesto para la posteridad, 2 friends y un tricam. Paco se arma con todo para darle. Con los piolos y guantes en el arnés, sale por una repisa a la derecha chapando un primer clavo, tras el flanqueo, enfila hacia arriba con manos y mínimas manchas de hielo para pies, algún clavo facilita el aseguramiento, y un fisurero y otro tricam lo completan, con delicadeza y posicionamiento perfecto, Paco solventa la roca y sale al hielo final que permite traccionar con los piolets para el último arreón. Monta reu a la izquierda con friends. Sigo sus pasos constatando la dificultad y belleza del largo, supero la reunión y gano la arista tras rebasar una pequeña cornisa. Sol.

Terreno delicado.

Asegurando.

Salida del largo.

Zona seca para manos.

Comentaríamos después, en la agradable charleta de bajada, esta característica tan definidora de las grandes nortes invernales: lucha en la sombra para obtener la recompensa del sol final.
Llega mi compa y recogemos material bañados por ese sol.

Saliendo al sol.

Toca buscar la Y griega para bajar. Dos cómodos rápeles y una plácido y largo descenso con vistas hasta quitarnos los crampones a pie de canal. Un poco más y a las cuatro estamos en el coche. Gran jornada y preciosa vía. Ahora toca reponer fuerzas comiendo y durmiendo que mañana hay más tela en Telera, nos espera el Elena, otro grande de esta preciosa montaña.

sábado, 25 de febrero de 2017

"Diedro Gallego". (IV/3). Cuchillar de las Navajas. Febrero 2017

En amarillo, el Diedro Gallego.

Carnaval en la noche burgalesa. Ambientazo en la calle. Paco y yo, como nos gusta la fiesta, quedamos a las 2 de la mañana, disfrazados de alpinistas, y nos vamos para Gredos. Esto promete....
Hemos fijado nuestro objetivo a lo largo de la semana, el Diedro Gallego al Cuchillar de las Navajas, un clasicón de los que se abrieron en los felices ochenta, años de fiesta loca en el circo.
Esta vez la luna nueva y su noche oscura son nuestras anfitrionas y a las 7 nos equipamos junto al refugio de la Laguna Grande. Como siempre, hora y media hasta allí.
Llevamos ya todo puesto salvo la cuerda y los cacharros pues la aproximación a pie de vía puede ser delicada.
Sin huella, enlazamos nieve a veces poco transformada con pasajes en hielo, siempre en pendientes que no superan los 55° que nos permiten progresar sin problemas. Enfilamos un estrechamiento en dirección a la Canal Fácil y luego flanqueamos a la derecha buscando la Canal de los Diedros. Este flanqueo, sobre nieve sin transformar y hundiéndonos a veces hasta la rodilla.

Hacia la Canal Fácil.

Por fin damos con la entrada a la Canal de los Diedros, remontamos unos metros a 45° hasta ver a nuestra derecha el espectacular inicio del Diedro.

Buscando el inicio de la vía.

Ahí está la entrada!

Montamos la R0 a la izquierda, con un clavo viejo, que será lo único que encontremos en toda la vía, y un friend, y me cuelgo todo el arsenal en el arnés para darle al Diedro.
Empieza en una rampa de nieve a 60° que se va cerrando y empinando progresivamente hasta convertirse en una lengua de buen hielo a 75°. Protejo primero con un friend a la izquierda, luego con un tornillo que muerde a cañón, después con una cinta en una laja y por fin con otro tornillo también muy fiable, es un gustazo progresar por un hielo perfecto.

Entrada.

Estrechamiento.

Metiendo el primer tornillo.

Vaya cara de felicidad!

Visión general.

La parte alta del Diedro es más delicada, el hielo se hace más fino y tras meter un último friend a la izquierda no se puede proteger más, del hielo fino se pasa a la nieve sin transformar que lleva a un espolón aéreo por el que avanzo unos diez metros hasta llegar a una roca donde monto reunión con dos friends y un fisurero. He apurado los 60 metros de cuerda.

Zona delicada.


Saliendo al hombro.

En el hombro.
Reunión.
Paco en el hombro.

Le toca darle a Paco. Ahora hay que navegar por unos mixtos en tendencia a la izquierda que están bastante delicados. Se supera primero un resalte en hielo que permite meter un tornillo y tras dejar la salida del Diedro Calé a la izquierda, se remonta otro resalte en mixto hasta llegar a un muro, en cuya parte izquierda, y con un patio increíble a los pies, se monta reunión con dos clavos que entran perfectos en una fisura y un friend que permite completar el triángulo de fuerzas. Unos 40 metros de cuerda desplegados.

Paco pilotando.

Mi turno.

Ambientazo.

Penúltima reunión.

De nuevo Paco a la faena, sale de la reunión y afronta un corredorcito que termina en un resalte en roca vertical, protege con un friend y un clavo y lo supera pinchando por encima con los piolets y aprovechando una mínima regleta para meter la punta de los crampones. ¡Por fin el sol!. Reunión sobre los bloques cimeros y tremendas vistas sobre el Cuchillar. El largo más corto, no más de 30 metros, pero picante de veras. Subo constatando la exposición del mismo, supero la reu por el balcón de su derecha y alcanzo la cima. Los dos arriba, nos damos un abrazo.

Cima.
Recogemos material, comemos algo y a buscar la Portilla de los Machos para bajar. Directos hasta el coche con la parada justa para quitarnos los crampones.
Algo menos de diez horas en otra salida para recordar.
Gran vía en la que han trabajado todos los complementos del disfraz: friends, fisureros, cintas, tornillos de hielo y los siempre sufridos clavos.
A casa toca. Acaba nuestra juerga de carnaval. Mañana domingo de resaca.  A pesar de nuestros esfuerzos por pasar desapercibidos, seguro que alguien nos ha reconocido; esa perilla de Paco y esa coleta mía, nos delatan fijo.